Acusan a Meta de ignorar importantes riesgos para la privacidad
Meta se enfrenta a otra polémica sobre privacidad, esta vez desde dentro de la propia WhatsApp. Attaullah Baig, antiguo jefe de seguridad de WhatsApp, ha presentado una demanda en la que acusa a Meta de no proteger los datos de los usuarios, permitir el robo generalizado de cuentas y tomar represalias contra él por plantear sus preocupaciones.
¿Se roban 500.000 cuentas de WhatsApp al día?
Una de las afirmaciones más alarmantes de Baig es que unas 500.000 cuentas de WhatsApp son secuestradas cada día. A pesar del marketing de WhatsApp sobre el cifrado de extremo a extremo, Baig afirma que Meta no ha implementado las salvaguardias necesarias para restaurar rápidamente las cuentas robadas, lo que deja a los usuarios vulnerables al fraude, el acoso y la pérdida de datos.
También alegó que más de 1.500 ingenieros tenían acceso a algunos datos protegidos de los usuarios, mucho más de lo necesario, y que WhatsApp carecía de sistemas eficaces para hacer un seguimiento de lo que esos ingenieros hacían con los datos. De ser cierto, se trata de una violación directa del acuerdo de Meta con la Comisión Federal de Comercio (FTC), que exigía a la empresa mantener un sólido programa de seguridad.
Meta contraataca
Carl Woog, portavoz de Meta, rechazó las acusaciones de Baig calificándolas de "afirmaciones distorsionadas" de un ex empleado descontento, e insistió en que la empresa se toma la seguridad muy en serio. Pero el momento es significativo: los reguladores de EE.UU. y Europa ya han intensificado el escrutinio de Meta sobre sus prácticas de privacidad y datos.
Los problemas de privacidad se acumulan
Esta demanda se suma a una larga lista de quejas sobre la forma en que Meta gestiona la privacidad de los usuarios en sus plataformas, incluidas Facebook e Instagram. Puede que WhatsApp esté cifrado, pero sigue recopilando muchos más metadatos que aplicaciones centradas en la privacidad como Signal, y comparte esos datos con Facebook para la segmentación publicitaria y el análisis.
Para los usuarios preocupados por la privacidad, este caso es otro recordatorio de que deben replantearse hasta qué punto confían en las plataformas de las grandes tecnológicas. Elegir herramientas que minimicen la recopilación de datos en primer lugar es una opción más segura.
Si navegas en Android, el uso de un navegador privado como Incognito Browser puede ayudarte a reducir tu huella en Internet bloqueando los rastreadores y los anuncios por defecto, sin necesidad de supervisión por parte de Meta.
Panorama general
El caso de Baig podría obligar a los reguladores a revisar de nuevo el decreto de consentimiento de Meta con la FTC, lo que podría dar lugar a nuevos requisitos de cumplimiento o multas. Pero para los usuarios de a pie, la preocupación inmediata está clara: mantener a salvo los datos personales exige tomar medidas proactivas, porque ni siquiera las plataformas más grandes pueden garantizar la privacidad.



